lunes, 14 de junio de 2010

Abejarucos: Making off

El éxito de cualquier sesión fotográfica de naturaleza depende de muchos factores. Desde la suerte, el equipo o los conocimientos técnicos del fotógrafo, pero en nuestra opinión es un porcentaje muy importante lo que influye planear con antelación la sesión y disponer todo de forma correcta y con paciencia en el campo.

En esta entrada os contamos como hemos afrontado la fotografía de estos hermosos pájaros para conseguir las mejores fotografías de que somos capaces, y además pasarlo muy bien en cada sesión fotográfica.

Lo primero, y fundamental, es localizar una colonia de abejarucos cuyos nidos nos den la opción de disponernos de forma correcta de acuerdo a la orientación de la luz del sol, de poder colocar posaderos a no demasiada altura, de que haya fondos estéticos, etc. Un lugar que nos permita fotografiar con cierta tranquilidad para llevar a cabo nuestros planes posteriores.



Ya teniendo localizada una colonia en un lugar adecuado, hemos empezado este año antes de que la mayoría de los abejarucos que sobrevolaban la zona comenzaran a ubicarse en un nido. Al principio estas aves forman grupitos donde se van diferenciando las distintas parejas. Algunas parejas comienzan ya a probar algunos de los agujeros del talud que fueron nidos de años pasados. En esta fase hemos colocado varios posaderos cercanos a los nidos antiguos para ir animando a los abejarucos a utilizarlos.

A los abejarucos les gusta mucho posarse en ramas sin hojas y sobre todo horizontales, asi que teniendo en cuenta nuestras necesidades estéticas a la hora de hacer las fotos, hemos buscado ramas adecuadas para que se posaran en una zona horizontal. Es muy importante también tener en cuenta el fondo que saldrá en la foto. Fondos desenfocados y con tonos que realcen los colores de estas aves son los más indicados.

Aquí podéis ver como hemos situado el hide, de espaldas al sol de la mañana, en el fondo de la pequeña zanja donde anidan los abejarucos:



Adelante estan los posaderos colocados a los lados de la zanja, en los dos taludes laterales. Después de colocarlos, unos días después, ya vimos que los usaban al comprobar al pie de cada uno los restos de deposiciones de color blanco y el amontonamiento de egagrópilas:



Principalmente nos gustó la zona por los fondos que podíamos conseguir colocando los posaderos de forma adecuada. Se puede ver en la foto como el fondo de árboles y arbustos nos da un dosel verde que está bastante lejos para salir desenfocado y quedar bien en las fotografías.:



A lo largo de los días que hemos estado fotografiándolos hemos comprobado que normalmente se reparten los posaderos por parejas, siempre eligiendo los más cercanos a cada nido del talud. La actividad de las aves, dependiendo del tiempo atmosférico, (si hace mal tiempo se alargará bastante) comienza por una fase de cortejo donde se suceden los intercambios de insectos que el macho trae a la hembra, con las cópulas. Esto también se va alternando con la construcción o ampliación del tunel del nido.

Poco a poco veremos como los abejarucos se prestan más a su ritual de apareamiento y se muestran más cariñosos y activos en la construcción del nido, alternándose a excavar mientras uno permanece en el posadero.

Para realizar las fotos no solemos ir muy pronto. Los abejarucos son aves poco madrugadoras que comienzan su actividad, por lo menos en nuestra región sobre las nueve de la mañana, siendo del todo activos a partir de las diez y media. Parando un rato a partir de las dos de la tarde más o menos. Luego vuelven a estar activos por la tarde, sobre todo cazando insectos voladores.

Sobre las condiciones técnicas de las fotos, colocamos el hide bastante cerca para usar el zoom a 300 mm en planos generales, a 400 o 500 mm para primeros planos y a 150 mm para tomas de grupo o en vuelo. Estamos fotografiando a plena luz del sol, con ISO 200, una velocidad sobre 1/200 y cerrando el diafragma lo que nos permita la luz, siempre subexpuesta -0,7 eV para saturar colores. Si queremos buscar una toma en movimiento, tanto intercambios de comida o tomas en vuelo, nos vamos a una velocidad por encima de 1/500. La mejor luz es la de las primeras horas de la mañana en cuanto a tonos y contraste de luz y sombra, siendo de medio día en adelante más dura y menos adecuada.

Respecto a las fotos de aves en vuelo en el momento de posarse, lo que solemos hacer es abrir lo más posible el encuadre para preveer por donde vendrá el abejaruco. Quitamos el autofoco y enfocamos de forma manual la ramita del posadero. Luego sin mirar por el ocular vigilamos la zona mirando sin la cámara y cuando vemos aproximarse a un ave, disparamos una ráfaga hasta que se posa.

Esperamos que os sirva de utilidad nuestra experiencia para los que estén interesados en fotografiar esta hermosa ave.

Muchas gracias por vuestros comentarios.

Hasta la próxima.

5 comentarios:

  1. Me ha encantado, compañeros. Por cierto, lo de la junteta para sacar fotos a tope, sigue en pie?? Si os apetece, podiamos hacer algo por aqui por zona. Pues estare todo el verano en plena montaña,jejeje. No se una salida por la alta montaña, una sesion de hide al bebedero que voy a preparar en el monte, lo que querais compañeros.

    ¿Que os parece? Contestarme con lo que sea a mi correo personal: david.gg-69@hotmail.com

    Saludos

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  2. Por supuesto.

    Te escribo al email

    Saludos

    Jesús

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  3. Grácias por esta extensa é interesante explicación, acompañada con esas magníficas fotografías.
    Me acabo de iniciar en el mundillo de las reflex, y la verdad que no descarto en el futuro, en cuanto pueda disponer del equipo necesario,dedicarme tambien a fotografiar aves.
    Magnifico blog, enhorabuena.
    Saludos.

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  4. Muy didáctico. Teniendo en cuenta que estoy ahora mismo dentro del hide esperándolos.

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