martes, 4 de marzo de 2014

CAPTURANDO EL VUELO EN EL BEBEDERO ESTIVAL



Con la llegada del buen tiempo las aves necesitan cada vez más del agua, tanto para beber como para bañarse. Una pequeña charca será el lugar de reunión de una gran variedad de especies, sobre todo si se trata de una zona de secano con ríos o charcas naturales escasas o lejanas.



 Esta vez la instalación está en el interior de un seco pinar alejado de cualquier espacio acuático. Al principio de la primavera se instaló un sencillo bebedero formado por un plato-macetero de plástico con capacidad para unos 30 litros de agua, situado a la sombra de una encina. En los días de mucho calor, puede aguantar sin evaporarse toda el agua más de tres o cuatro días, haciendo su mantenimiento bastante cómodo. 




La encina sirvió para la instalación del hide, oculto en su base y camuflado con elementos del entorno y redes de camuflaje.



Para la sesión de alta velocidad se dispuso una bonita rama de alcornoque decorada, dispuesta muy cerca del bebedero. Y se colocó también una rama más grande y más alta, más atrás como posadero intermedio. Con esta disposición, las aves que siempre hacen un acercamiento a cualquier punto de comida o de agua desde los arbustos cercanos, saltaban desde un arbusto a este posadero intermedio que las atraía mucho y ya desde aquí pasaban al posadero fotográfico antes de ir al bebedero, al estar este en la trayectoria al agua.




Con este planteamiento se colocó la barrera apuntando hacia arriba en vertical al pie de la rama decorada, donde se quería crear la escena.

 
Con un modelo de cartulina se realizó el encuadre y el enfoque. En la imagen se puede ver el que usamos para una sesión de aves de tamaño medio, como rabilargos, arrendajos, picapinos, etc.




Para acostumbrar a las aves a la instalación y que no recelaran se colocó el fondo artificial antes dejándolo unos días puesto, y dos estacas con dos cajitas negras para simular los flashes frontales.




La instalación para la sesión de alta velocidad estaba formada por cuatro flashes. Dos frontales a muy baja altura (metz 50 a 1/16) colocados con pinzas con rótula en las estacas preinstaladas. Un tercer flash (metz 58 a 1/16) colocado bastante alto en la encina por encima del posadero intermedio. También sujeto con una pinza con rótula. Y un cuarto flash (metz 45 a 1/8 + filtro de color naranja) apuntando al fondo desde un pequeño trípode en el suelo.

La cámara y el objetivo estaban alejados, bien camuflados con redes de camuflaje sobre un tripode. Trabajando con una focal sobre 150 mm y unos valores de F/8 o 9 - 1/250s - ISO200.



Con esta disposición se pueden lograr muchas fotos de aves medianas y desconfiadas como puede ser el picapinos, el mirlo o el zorzal, además de arrendajos o rabilargos de una forma sencilla mientras vigilamos todo cómodamente instalados dentro del hide muy cerca de la escena.



Esperamos que os sirva para vuestros futuros montaje.